martes, 24 de marzo de 2009

A una amiga muy selecta

Es de noche, luna llena;
y recuerdo a una mujer.
Una amiga muy selecta,
gran esencia a flor de piel.

Tiene un lindo caminar,
que te deja cautivado;
y hasta te invita a volar
a un lugar paradisíaco.

Su sonrisa, cada instante
te contagia su alegría.
Tiene efecto electrizante
que te llena de energía.

Sus ojitos rutilantes,
que conmueven con su llanto;
me regalan un instante
de dulzura con su encanto.

Ella es toda una chiquilla,
Muy espléndida y jovial;
te transmite su carisma,
gran aspecto peculiar.

Cuando insisto en contemplarla;
¿Por qué siempre me deslumbra?.
¿Es que acaso aquella dama
me hechizó con su cintura?


Aún así, júbilo siento,
al contar con su presencia.
¡Siempre guardo entre mis sueños
a una amiga muy selecta!

Autor: Luis Eduardo Toctaquiza Ch.
Guayaquil,  2 de agosto del 2008