Ustedes, mis amigas
que consuelan mis lamentos.
Ustedes que contemplan
la amargura de vivir sin ella,
mi chiquilla,
aquel dulce tormento
que al inicio
deleitaba con su almíbar;
y acababa
cual veneno
que destroza mis arterías.
Oscurece,
Y el entorno se transforma…
Los rosales ya perecen
sin sus pétalos ni aroma.
Y en minutos,
se desata la tormenta
a lo largo del paisaje….
De la misma manera,
mi alma en luto
por su ausencia,
derrama aquel inusual llanto;
producto del idilio
que intentamos sostener.
Nubes negras,
son testigos de mis versos
que la invocan,
que suplican
su regreso…
y en instantes resucitan
a un amor de ensueño;
que disuelto por la muerte
no contempla barreras;
deambulando entre recuerdos
de estas tristes nubes negras…
Autor: Luis E. Toctaquiza Ch.
se desata la tormenta
a lo largo del paisaje….
De la misma manera,
mi alma en luto
por su ausencia,
derrama aquel inusual llanto;
producto del idilio
que intentamos sostener.
Nubes negras,
son testigos de mis versos
que la invocan,
que suplican
su regreso…
y en instantes resucitan
a un amor de ensueño;
que disuelto por la muerte
no contempla barreras;
deambulando entre recuerdos
de estas tristes nubes negras…
Autor: Luis E. Toctaquiza Ch.
Guayaquil, 21 de Junio del 2004
