lunes, 21 de diciembre de 2009

Al verte llegar

Son dulces mis días
al verte llegar;
hermosa y altiva,
con gracia al andar.

Tus ojos,
¡Caramba!
Bendita adicción,
que tiene sumiso mi gran corazón.
Tu risa,
me exalta
cual cosa divina,
posee los rasgos cual musa explosiva.

Perdido me siento
al verte llegar
con ese cabello
que anhelo tocar…


Tu voz delicada,
de mágico timbre.
Sin tanto escucharla me vuelves sensible.
Donaire, tan bello,
Que irradias ¡Mujer!
Y yo cual plebeyo me rindo ante usted.

Tan seria y ladina;
de tierno mirar,
son dulces mis días
al verte llegar…

Luis Toctaquiza Ch - FACSO
Universidad Estatal de Guayaquil
Martes, 11 de Agosto/09

sábado, 29 de agosto de 2009

"DELIRANTE LOCURA"

¡Qué mujer! ¡Lindo suspiro!
¡Gran pecado capital!
Me trasladas al delirio
hasta hacerme suspirar.

Tu mirada muy coqueta
me delata tu hermosura,
¡Qué decir de tu belleza
que me lleva a la locura!
Pero ¡Qué labios más bellos!
Tan ardientes, voluptuosos,
que me dejan tan perplejo
con sabor a labios rojos.
Tu cadera cautivante,
exotérica y sensual;
a los hombres nos conduce
al gran éxtasis total


Eres tu, reina preciosa,
la causante de mi mal.
Y a la vez eres la cura
de esta extraña enfermedad.
¡Por favor! mujer preciosa
ya no me hagas sufrir más.
Mi delirante locura,
tú la curarás


Autor: Luis Eduardo Toctaquiza Ch.
Sexto "Echo" Vespertino
Guayaquil, 3 de Noviembre 2006
LICEO NAVAL

TU RETRATO

Tu retrato me recuerda
los momentos más bonitos,
que me dio la adolescencia
al pugnar por tu cariño.

Pero no todo en la vida
pinta hermoso y con elogios,
sin querer nunca se olvidan
las traiciones ni el oprobio.

Recreando tu retrato,
mil pesares ya me invaden;
de un amor que hoy me retracto,
por ser siempre una farsante.

Te brindé oportunidades,
no supiste aprovechar;
me tuviste como amante,
sin cariño de verdad.

Inclusive si pensares
que aquel tipo te conviene.
Es mejor que te prepares
para el drama que se viene

A pesar de lo que hiciste
yo si supe perdonarte;
sé muy bien que ya perdiste,
porque aquel ha de engañarte.

Luego de pensarlo tanto
tú jugaste con mi pena.
Tu retrato me recuerda
cuánto tú me has destrozado.

Autor: Luis Eduardo Toctaquiza
1 de Octubre del
2002

viernes, 1 de mayo de 2009

CRÓNICA DE UNA TARDE SOLEADA

Recuerdo aquel viernes de tarde soleada,
millón emociones… mi alma trastocan;
contemplo a lo lejos tu linda mirada,
que incita a besarte en tu lúbrica boca.

Fue tanta pasión que irradiaba tu cuerpo,
¡Dios mío! Me dije: ¡Qué hermosa mujer!
Me tienen atónito, cual prisionero…
tu risa, tus ojos, tus labios de miel.

Pasaban las horas, minutos, segundos….
Y tú me tenías esclavo y perdido;
con ese, tu aroma sexual, tan fecundo
erógeno almizcle, placer escondido.

Escucho tu nombre. Divina mujer
de tierna sonrisa, coraje y belleza;
cual dulce canela, derroche de piel,
mi anhelo furtivo, galana princesa.

Escribo estos versos, en pos del recuerdo
que dejas en mí, doncella manaba.....
es crónica neta de un simple deseo
vivido aquel viernes de tarde soleada.......

Autor: Luis Eduardo Toctaquiza Ch.
Guayaquil, 1 de Mayo del 2009

lunes, 6 de abril de 2009

NUBES NEGRAS

Nubes negras,
Ustedes, mis amigas
que consuelan mis lamentos.
Ustedes que contemplan
la amargura de vivir sin ella,
mi chiquilla,
aquel dulce tormento
que al inicio
deleitaba con su almíbar;
y acababa
cual veneno
que destroza mis arterías.

Oscurece,
Y el entorno se transforma…

Los rosales ya perecen
sin sus pétalos ni aroma.



Y en minutos,
se desata la tormenta
a lo largo del paisaje….
De la misma manera,
mi alma en luto
por su ausencia,
derrama aquel inusual llanto;
producto del idilio

que intentamos sostener.

Nubes negras,
son testigos de mis versos
que la invocan,
que suplican
su regreso…
y en instantes resucitan
a un amor de ensueño;
que disuelto por la muerte
no contempla barreras;
deambulando entre recuerdos
de estas tristes nubes negras…




Autor: Luis E. Toctaquiza Ch.
Guayaquil, 21 de Junio del 2004

martes, 24 de marzo de 2009

A una amiga muy selecta

Es de noche, luna llena;
y recuerdo a una mujer.
Una amiga muy selecta,
gran esencia a flor de piel.

Tiene un lindo caminar,
que te deja cautivado;
y hasta te invita a volar
a un lugar paradisíaco.

Su sonrisa, cada instante
te contagia su alegría.
Tiene efecto electrizante
que te llena de energía.

Sus ojitos rutilantes,
que conmueven con su llanto;
me regalan un instante
de dulzura con su encanto.

Ella es toda una chiquilla,
Muy espléndida y jovial;
te transmite su carisma,
gran aspecto peculiar.

Cuando insisto en contemplarla;
¿Por qué siempre me deslumbra?.
¿Es que acaso aquella dama
me hechizó con su cintura?


Aún así, júbilo siento,
al contar con su presencia.
¡Siempre guardo entre mis sueños
a una amiga muy selecta!

Autor: Luis Eduardo Toctaquiza Ch.
Guayaquil,  2 de agosto del 2008